Lloros de la Nit del Lloro y la lucha por sobrerreír
La primera vez que la Asun me dijo que estaba comenzando a notar cierta rigidez después de tanto tiempo ingresada en el hospital, a mí no se me ocurría acompañarle con un vaya putada o qué tal si probamos una crema y te doy un masaje como tantos días anteriores -que seguro que mejor que no dárselos- pero no le habían evitado llegar a ese estado de entumecimiento. Me quedé pasmada. Otra-vez-la-misma-impotencia-y-la-certeza-de-no-estar-a-la-altura-de-no-saber-dar-la-talla. Pero. Ocurrió. Segundos después -como unos seis o siete- un paciente o visita de paciente de la habitación al lado estornudó e inmediatamente se oyó la sirena de una ambulancia. Os describo cómo sonó el tema: AAAAATCHÚÚÚÚÚÚ FIUUUUUUU uuuuuuuuu UUUUU ... La Asun y yo pasamos de estar mirando al vacío a mirarnos y estallar en una sonora carcajada, que a ella le hizo medio-olvidarse del drama que le había tocado vivir y a mí de aliviar carga de lo que a ella le había tocado. Aprendí que es tan importante que suceda algo q...